Acerca de su experiencia en el Monitor Civil de la Policía en la Montaña de Guerrero, Karla Hernández expresa una inquietud: «Me gustaría que los compañeros de Insyde supieran más del proyecto. Llevamos, por ejemplo, dos casos a nivel nacional, el de Bonfilio Rubio, asesinado por soldados que dispararon a un camión de pasajeros, y el de Fausto Saavedra, detenido por usar botas militares, lo que propiamente no es un delito».
Éstos que refiere son dos de los más de 130 casos que han llegado al Monitor, una iniciativa de supervisión civil de la policía inédita en México y Latinoamérica surgida en noviembre de 2007, bajo el liderazgo de Insyde, Fundar, Centro de Análisis e Investigación, AC; y Centro de Derechos Humanos de La Montaña «Tlachinollan», AC.
«El trabajo de campo ―relata Karla― es padrísimo. Me encanta ir a Guerrero y estar en contacto con la gente. La relación con la policía es de propuestas; o sea, advertirles, Te pasaste, golpeaste a un ciudadano, pero podrías hacer esto y esto. Y creo que para Insyde es enriquecedor ese contacto, por las entrevistas y las quejas que recopilamos. Cuando entré no tenía la menor idea de qué iba a ser trabajar con policías, y me daba un poco de miedo. Yo siempre he trabajado en el tema de los derechos humanos, pero no con policías».
Karla colabora además con Amnistía Internacional México, en el grupo Libertad para Presos de Conciencia Indígenas, y recientemente formó parte de la caravana que visitó a Raúl Hernández, declarado preso de conciencia y recluido desde abril de 2008 en la cárcel de Ayutla de los Libres, Guerrero, acusado de participar en el asesinato de Alejandro Feliciano García, informante del Ejército Mexicano.
Consulta la nota sobre la caravana y los casos de Bonfilio Rubio y Fausto Saavedra