
A finales de 2007 los niveles de violencia en México se habían reducido a su máximo histórico, o eso parecía. Entonces, en 2008, se registraron 5 mil 500 homicidios y otros 5 mil 800 durante 2009: la máxima crisis de seguridad en la historia. ¿Cómo entender este «improbable aumento»? Fernando Escalante Gonzalbo nos ofrece las claves en «Homicidios 2008-2009. La muerte tiene permiso», artículo publicado en Nexos [enero 3, 2011].
Para Escalante Gonzalbo, «no convence ni es suficiente la explicación oficial, y la que suscriben prácticamente todos los medios de comunicación, de que la violencia de los últimos años se explica por la llamada ‘guerra contra el narco’».
El autor apuesta, en cambio, por una hipótesis más integral, basada en dos elementos clave: la crisis de la institución policial y las fallas del Poder Ejecutivo al intentar «imponer» el Estado de derecho «a la mala».
Y sostiene que la ausencia de una policía profesional genera incertidumbre en la ciudadanía sobre su seguridad, lo cual deriva en violencia. «Cada quien tiene que proteger 'lo suyo' de mala manera: y ‘lo suyo’ es el lindero de un ejido, un estero donde desembarcar contrabando, un puesto en la calle, la madera de un bosque…».
Insyde recomienda la consulta de este imprescindible análisis, alejado de reduccionismos sobre las causas de la crisis de seguridad en México.