Así como puede analizarse a la policía desde una perspectiva antropológica y revisar las circunstancias familiares y sociales que afectan su comportamiento, Luis Villalobos decidió hacerlo desde una visión administrativa. Su investigación le valió el Primer Lugar del Premio INAP 2008, que otorga el Instituto Nacional de Administración Pública, y este mes el Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública se lo validó durante su examen para graduarse como doctor en Administración Pública.
En «Administración, reforma y rendición de cuentas policial en la democracia», Luis da cuenta de la falta de formalización de herramientas administrativas en la policía, lo que propicia corporaciones «ineficaces y que no controlan ni planifican ni funcionan bien».
«En Insyde —explica Luis— tratamos de acercarnos a la policía con propuestas. Yo encontré que la policía realiza ciertos mecanismos de gestión, pero de manera informal. Lo que trato con este trabajo es de formalizar todos esos procesos aplicando la teoría de la administración pública».
El no haber encontrado ningún antecedente en español fue la principal motivación para comenzar la investigación. El poco material que existe en inglés aborda el tema desde una perspectiva gerencial, es decir, aplicando procedimientos administrativos de las empresas a las corporaciones policiales.
Luis lo aclara: «La administración pública y la administración empresarial son sustancialmente distintas, uno es un ámbito es comercial y otro de gobierno. Y es todavía más complejo porque incluso ya al interior de la administración pública las corporaciones de policía son totalmente distintas: la policía de Naucalpan es distinta a las procuradurías, por ejemplo».
Su formación como economista permitió otra lectura del problema: «Casi siempre son abogados los que han tratado el tema de la seguridad pública y la policía. Mi idea era que un `no abogado´ lo analizara, como un estudio multidisciplinario».
Lo que sigue para él es un proyecto de investigación sobre la asignación de recursos a las corporaciones policiales, revisando la relación costo-resultados. «¿Cuánto nos cuesta la inseguridad?, será la pregunta a responder», concluye Luis.