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Luis Villalobos
El pasado 29 de abril, el Congreso de la Unión aprobó la nueva Ley de la Policía Federal. Por los elementos que presenta, se derivan varios puntos de análisis, algunos de ellos son los siguientes:
• La Ley otorga mayores facultades a la policía federal, pero su instrumentación se realizará sobre los mismos déficits operativos, manteniéndose los problemas vinculados al trabajo de la policía: opacidad y desempeño no referido a la norma, poca eficacia, amplia discrecionalidad en la toma de decisiones, deficiente planeación, supervisión, control y evaluación, entre otros.
• En la definición de esta nueva Ley, no hay una referencia explícita de un diagnóstico y sus resultados ¿Por qué se definen estos puntos y no otros? La nueva Ley no identifica las causas que originan los problemas ligados al desempeño de la policía federal y sin un diagnóstico previo, la formulación de la Ley resulta endeble y compromete el fortalecimiento de la Policía Federal.
• Al conferírsele a la policía federal nuevas atribuciones y mayores facultades operativas (policía encubierta y capacidades de investigación), la Ley debería establecer, en correspondencia, mecanismos adicionales de control y supervisión del desempeño policial.
• No se definen mecanismos de seguimiento y evaluación del proceso de implementación de la Ley, por lo tanto, no se dispone de estrategias que aseguren la consecución de los resultados pretendidos.
• Establece que “…la situación de violencia extrema a que ha llegado la actividad ilícita de la delincuencia organizada pone de relieve la necesidad de una respuesta, en el ámbito federal, que se caracterice por un mando único”, pero la Ley no expone un solo argumento para justificar esta unidad de mando y presupone que el mando único agilizará la toma de decisiones y logrará una fuerza coordinada de anticipación al delito, pero no argumenta esta afirmación, ni realiza un análisis comparativo de modelos de policía con mandos diferenciados respecto a los unitarios que identifique beneficios y problemas de ambos modelos.
Esta nueva Ley de la Policía Federal no da las bases para mejorar el desempeño, pero sí se corre el riesgo de una extralimitación de las facultades operativas de la policía y por lo tanto, no contaremos con una policía federal más democrática.
Queda pendiente una agenda de trabajo y de análisis para definir qué hay que hacer.
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