Asociación Martin Luther King, una experiencia de trabajo con las pandillas de El Agustino

En Perú, los jóvenes que pertenecen a las pandillas o a las barras bravas son susceptibles de convertirse en mano de obra del crimen organizado, y son, además, expresión de las disfuncionalidades familiares, educativas y sociales. Ciudad Nuestra considera equivocadas las políticas públicas que ponen énfasis en la represión y la «mano dura», pues no ofrecen un tratamiento integral que incluya un proceso de prevención y otro de rehabilitación para los jóvenes infractores. Por ello, aplaude la experiencia en El Agustino. Hace poco más de diez años llegó a este distrito limeño José Ignacio Mantecón Sancho, un sacerdote jesuita de Zaragoza, España, ahora párroco de la Virgen de Nazaret, de El Agustino, y desde entonces, con extraordinaria empatía, compromiso y paciencia, alentó la transformación de las pandillas a través de la Asociación Juvenil Martin Luther King, un esfuerzo enfocado a ofrecer a los jóvenes las oportunidades de las que carecían.

Ciudad Nuestra, como parte de su Serie de Testimonios, publica la experiencia de Mantecón  Sancho, relatada por él mismo.

TwitterFacebookEmail