Debaten CPJ y SIP opciones al «mutismo» de periodistas como medida de seguridad

Entre febrero y marzo [2010] se registraron al menos 250 homicidios en Tamaulipas, resultado de la lucha entre diversas organizaciones del crimen organizado, pero no hubo diario que publicara una palabra. En julio siguiente, cuatro reporteros de medios de varios estados fueron secuestrados. De nueva cuenta, ningún medio habló de ello, hasta que The Wall Street Journal lo publicó. Sucede que  «la prensa local, aterrorizada por una posible represalia de los carteles de la droga, optó por el mutismo. Vulnerables e indefensos, periodistas y medios recurren cada vez con mayor frecuencia al silencio como medida de seguridad», según Carlos Lauría, coordinador del Programa para América Latina del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York.

Precisamente por ello, el CPJ, en colaboración con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), organizaron el Foro «México bajo el asedio del crimen organizado» [septiembre 23, 2010, Ciudad de México], con la participación de diversos periodistas mexicanos, directivos editoriales de MilenioImagen de ZacatecasRíoDoce (Sinaloa), ZetaEl Siglo de Torreón yEl Diario de Ciudad Juárez, así como de María Teresa Ronderos, de la organización colombiana Verdad Abierta y la junta directiva del CPJ; Roberto Rock, vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP; Jorge Zepeda Patterson, director editorial de El Universal, y ejecutivos del CPJ y la SIP.

Patricia Mercado, directora del diario Imagen de Zacatecas, resaltó, durante el panel «El periodismo mexicano ante la violencia», que «faltan protocolos de protección para los reporteros ante el hostigamiento de grupos criminales». A su vez, Pedro Torres Estrada, director editorial de El Diario de Ciudad Juárez, acusó que «las amenazas a reporteros y a la redacción hacen que las notas se reporteen de manera muy básica».

Al final del foro, Joel Simon, director ejecutivo del CPJ, y Alejandro Aguirre, presidente de la SIP, presentaron dos informes sobre violencia contra periodistas y zonas de riesgo: «Silencio o muerte en la prensa mexicana» y «Geografía de Riesgos».

Luego de diversos foros como éste y protestas a través del país, el gobierno federal ha anunciado que a partir de octubre «comenzará a aplicarse un plan de protección similar al que ha logrado reducir los asesinatos de periodistas en Colombia en la última década».

Éste fue calificado como «un paso muy importante porque se ha demostrado muy eficaz en Colombia, que de ser el país con el mayor número de asesinatos de periodistas hace una década, ha pasado a ocupar el cuarto puesto, con una reducción significativa de los crímenes», destacó Gonzalo Marroquín, vicepresidente de la SIP.

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