El colapso del INM

Artículo de Ernesto López Portillo publicado en El Universal , 4 de septiembre de 2013

El pasado 29 de agosto Insyde presentó al público el “Diagnóstico del Instituto Nacional de Migración (INM). Hacia un Sistema de Rendición de Cuentas en pro de los Derechos Humanos de las Personas Migrantes en México”. Se trata del primer estudio independiente que logra tomar una fotografía amplia y profunda sobre la manera como se organiza y opera esa dependencia.

La investigación logró coleccionar evidencias suficientes para urgir al rediseño normativo, a la instauración de nuevas políticas institucionales, a la construcción de protocolos diversos y a la implantación de un sistema funcional de rendición de cuentas, supervisión y control. El INM es una entidad pública en muchos sentidos dejada a su suerte. Sin servicio civil de carrera que dé viabilidad al desarrollo profesional de sus operadores; carente de una cultura institucional armónica con la promoción y defensa de los DH; sin garantía de aplicación de las consecuencias de ley ante faltas y delitos cometidos por sus miembros; con un esquema disciplinario que en los hechos deja la supervisión y el control en manos de quienes deberían ser supervisados y controlados, es decir, los delegados; con prácticas cotidianas de falta de atención y maltrato a los migrantes e incluso con indicios de vinculación entre operadores del INM y el crimen organizado. Estamos, más allá de toda duda, ante un organismo público en extremadescomposición.

Otros hallazgos van desde la falta de atención psicológica a los operadores, la existencia de mercados ilegales en instalaciones del INM, la muerte de migrantes bajo su custodia y la recurrencia de fugas hasta contabilizar más de 175. No faltaron los testimonios señalando la operación de la delincuencia organizada vinculada a operadores del INM.

La investigación incluyó, entre otras actividades, 140 entrevistas semiestructuradas en 11 entidades federativas a servidos públicos del INM y de otras dependencias, académicos, defensores de DH y periodistas. El estudio se basa también en la realización de 47 entrevistas a migrantes y 11 visitas a estaciones migratorias y estancias provisionales del INM, en el mismo número de estados. El análisis de esta problemática deriva en más de 100 recomendaciones para el INM y otros actores.

Por más de un lustro Insyde ha tocado las puertas del INM para apoyarlo en su modernización y profesionalización. Los defensores de los DH de los migrantes acumulan evidencias amplias sobre la descomposición de ese órgano público y han demandado incluso su clausura. La nueva Ley de Migración es un logro importante y rebasa al propio INM, entidad que no tiene las capacidades mínimas para soportar la política migratoria humanista que esa norma ordena. El INM es hoy parte del problema que reproduce la crisis humanitaria de los migrantes. Su urgente refundación es una prueba más para el presidente Peña Nieto (estudio próximamente disponible).

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