La alcaldesa que decidió innovar

Artículo de Ernesto López Portillo Vargas, director ejecutivo de Insyde, en El Universal, junio 15, 2011

La ciudad de Aguascalientes está a la vanguardia en el diseño de políticas de seguridad y convivencia y así ha roto con el paradigma dominante policial-centrista. Antes de ir a los detalles, conviene caracterizar el contexto general. La mayor parte de los actores políticos e institucionales siguen creyendo que la seguridad pública y la policía son la misma cosa. Son los resabios de la decisión histórica que los gobiernos en toda América Latina hicieron al entregar a las instituciones policiales la responsabilidad de la seguridad. Bien lo explica el autor argentino Marcelo Saín, quien atinadamente apunta que en las transiciones democráticas en América Latina toca recuperar el gobierno civil de la seguridad, entendido esto como el liderazgo de las políticas en la materia por parte de los titulares del Ejecutivo, comenzando por los municipales, y ya no en la policía. El liderazgo de la seguridad en el titular del Ejecutivo local es una de la claves en los casos de éxito que se viene reproduciendo en la región, muchos inspirados en el caso emblemático de Bogotá. En la Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia de la UNAM, el experto canadiense Irvin Waller nos informó que la capital colombiana incluso ha inspirado a ciudades del primer mundo, cual es el caso de Alberta, Canadá.

En México, el gobierno federal reproduce el paradigma policial-centrista, al tiempo que impone un modelo policial pensado desde el centro. En general, no hay impulso municipal organizado capaz de representar una verdadera alternativa, sin embargo, hay excepciones. En la Conferencia mencionada nos enteramos de que Lorena Martínez Rodríguez, alcaldesa de Aguascalientes por el periodo 2011-2013, decidió innovar. Apartada de la obsesión policial incrementalista, volteó la mirada al sur del continente y, de la mano de algunos de los más avanzados expertos mexicanos en seguridad democrática, cual es el caso de Antia Mendoza, inspiró sus ideas en experiencias que nos llevan tres lustros de ventaja. Decidió construir una plataforma programática de seguridad y convivencia ciudadana que se funda en un enfoque «comprensivo que permita el diseño y aplicación de una política integral que contemple acciones sobre los agentes causales de la violencia social y delictiva, y la instalación de una agenda preventiva que incida en la convivencia y la participación ciudadana para mejorar la gobernanza de las ciudades». El primer gran golpe de timón está en una mirada profunda hacia los resortes que construyen la convivencia. El segundo golpe de timón es la apropiación del municipio de su rol clave en la gestión de los programas de seguridad y convivencia, optando por «la construcción de capacidades en los funcionarios locales».

Luego, la definición del programa incluye las funciones de «Planear una política de seguridad desde un esquema horizontal que privilegie la interacción entre la ciudadanía y las autoridades. Que refleje la visión de las metas programadas en un primer momento en el mediano plazo con la finalidad de sentar las bases de una planeación de largo aliento que conciba una intervención integral en el tema de la seguridad». Fluyen en el programa conceptos tales como: seguridad ciudadana, derecho a la ciudad, espacio público, derechos humanos, integralidad, territorialidad, transversalidad e intersectorialidad. Aparece en los principios rectores la perspectiva de género y el enfoque en las juventudes. Aprende de los casos de éxito la coordinación de acciones, la planeación y medición, las estrategias participativas y las políticas inclusivas; por si fuera poco, además incluye entre los ejes la construcción de confianza institucional y, la piedra de toque, todo descansa en el liderazgo local. Lorena Martínez Rodríguez se ha colocado a la vanguardia, aceptando incluso la posibilidad de no ser ella la beneficiaria de todos los resultados, justo como lo han hecho en el sur del continente. Es momento de difundir y apoyar.

TwitterFacebookEmail
loading