La “guerra” de Calderón desbordó violencia y miedo: Human Rights Watch

La estrategia del gobierno federal contra el crimen organizado, a la cual se ha insistido en denominar «guerra», elevó en más de 260% la tasa de homicidios entre 2007 y 2010, además de producirse «un incremento de las violaciones graves de derechos humanos, que casi nunca se investigan adecuadamente», al incorporar a militares a funciones de seguridad pública.

Esencialmente, dicha estrategia ha fracasado en dos aspectos: aparte de no reducir el impacto de la violencia generada por el crimen organizado, «la ‘guerra’ desplegada por Calderón ha conseguido exacerbar un clima de violencia, descontrol y temor en muchas partes del país».

Tal es la evaluación de Human Rights Watch en el informe Ni Seguridad, ni Derechos. Ejecuciones, desapariciones y tortura en la «guerra contra el narcotráfico» de México [noviembre, 2011].

Se incluyen los hallazgos en Baja California, Chihuahua, Guerrero, Nuevo León y Tabasco, con el fin de esclarecer el aumento súbito de denuncias contra policías y militares por violaciones a los derechos humanos, las cuales, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pasaron de 691 entre 2003 y 2006, a 4 mil 803 entre 2007 y 2010.

HRW documentó, con base en «pruebas creíbles y contundentes», que policías y militares habrían participado, entre 2009 y 2011, en por lo menos 170 casos de tortura, 39 desapariciones forzadas y 24 ejecuciones.

Esta prestigiada organización global recomienda al Estado mexicano, entre otras medidas, que los funcionarios públicos se abstengan de criminalizar a «víctimas de abusos antes de que hayan sido condenadas por algún delito» y que «los jueces hagan cumplir la prohibición de emplear pruebas obtenidas mediante tortura», además de que «los legisladores deberían derogar las disposiciones legales —como el arraigo— que facilitan el abuso de los detenidos».

El Instituto para la Seguridad y la Democracia, AC, por cierto, es mencionado entre las organizaciones a las cuales HRW agradece «su papel clave al proporcionar su asesoramiento experto y documentar casos individuales y patrones de abuso».

Lee el Informe de HRW

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