La responsabilidad de la CNDH ante la crisis de derechos humanos en México

La Dra. Elena Azaola Garrido antropóloga y psicoanalista, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social comparte con Insyde su artículo La responsabilidad de la CNDH ante la crisis de derechos humanos en México.

Dra. Elena Azaola Garrido

Si uno visita la página de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), si uno lee los informes especiales y las recomendaciones, si uno ve la cantidad de actividades de promoción o la cantidad de gestiones y solicitudes de información que la Comisión dirige a las autoridades, uno no podría tener dudas de que la CNDH cumple cotidianamente con su misión. Si uno visita, en cambio, las prisiones o los albergues para niños, ancianos o migrantes, e incluso las salas de espera de cualquier hospital público, o bien, si uno escucha a los familiares de las personas que han desaparecido o los testimonios de quienes han sido torturados, uno no puede dejar de preguntarse por la eficacia y los resultados que arroja uno de los sistemas de defensa de derechos humanos más completo y costoso del mundo.

Acortar la distancia entre la realidad y el papel, el escritorio y la calle, debería ser, en mi opinión, uno de los objetivos principales de la gestión del actual presidente de la CNDH. También debería serlo, me parece, recuperar el prestigio, la credibilidad y la autoridad moral que requiere no solo la institución para poder cumplir cabalmente con su misión sino, sobre todo, el país, para poder abrazar la causa de los derechos humanos como la causa de todos.

Si bien a nadie escapa que nuestro país enfrenta una severa crisis en materia de seguridad, es igualmente importante tener presente que, de la mano de esta, también enfrentamos una severa crisis en materia de derechos humanos. De la manera como la Comisión decida posicionarse frente a esta, asumir plenamente su autonomía y hacer uso de todas sus facultades, dependerá en buena medida el destino de nuestro país durante los próximos años. De que la Comisión, asimismo, sea capaz de enviar un mensaje claro y contundente también dependerá que nuestro país logre reconciliarse y consiga que la causa de los derechos humanos sea la causa de todos. De ahí su enorme responsabilidad

Lee el artículo completo de la Dra. Elena Azaola Garrido.

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