PNUD: «La igualdad en América Latina es posible»

Como en ninguna región del mundo, en América Latina y El Caribe la desigualdad se hereda de una generación a otra, las aspiraciones a la movilidad social son mínimas y ser mujer o indígena aún significa pertenecer a los grupos más vulnerables. Con todo lo adverso de este panorama, el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y El Caribe 2010 / Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), nos dice que «es posible reducir la desigualdad» en la región.

El Informe advierte, primero, que el combate a la pobreza no basta para reducir la desigualdad, sino que deben generarse espacios de «libertades efectivas», donde cualquier persona tenga «acceso a bienes y servicios, pero además juegue un papel activo en su propio desarrollo, incidiendo responsablemente sobre su vida y su entorno».

El documento analiza también los principales indicadores de desarrollo humano (ingreso, salud, educación), introduciendo una novedosa medición de la importancia que una sociedad otorga a la desigualdad.

Además, contiene un apartado dedicado a las aspiraciones profesionales y económicas de los ciudadanos, así como a sus percepciones en cuanto a representatividad política, debilidad institucional y corrupción, del que se desprende que los obstáculos para el desarrollo equitativo se reproducen tanto en el hogar como en el sistema político.

Al final, se incluyen propuestas de políticas públicas que tengan como eje de acción la participación ciudadana, es decir, que «las personas se asuman como agentes de su propio desarrollo».

En el sitio web del PNUD, además del Informe completo, pueden consultarse las reacciones a éste de Michelle Bachelet, Laura Chinchilla, Álvaro Colom Caballeros, François Bourguignon, escritores, actores y músicos.