Durante más de medio siglo el obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García, fue un símbolo del activismo a favor de los pueblos indígenas del Sureste de nuestro país. Esta mañana murió en un hospital de la Ciudad de México a los 86 años, víctima de complicaciones cardiacas [enero 24, 2011].
Samuel Ruiz había nacido el 3 de noviembre del 1924 en Irapuato [Guanajuato] y se ordenó sacerdote a los 23 años, en la Pontificia Universidad Gregoriana [Roma]. En 1959 fue designado obispo de San Cristóbal de las Casas, comunidad mayoritariamente tzotzil y en pobreza extrema, permaneciendo como titular hasta su jubilación, en 1999.
El protagonismo de Ruiz García al frente de la Diócesis de San Cristóbal incluyó una intensa promoción para lograr la politización y organización de los pueblos, así como presidir la Comisión Nacional de Intermediación a raíz del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, en enero de 1994, lo que le costó la denostación de sectores conservadores de la Iglesia y el poder político estatal y federal, y motivó un atentado en su contra en 1997, así como amenazas contra su hermana Luz María Ruiz García.
Fue distinguido con diversos premios, como el Simón Bolívar, que otorga la UNESCO, y el Internacional de Derechos Humanos de Núremberg, «por su especial compromiso personal y su papel de mediador, contribuyendo así a la paz y al respeto de la dignidad de las minorías».
Insyde reconoce en la trayectoria Ruiz García una de las más significativas e influyentes en la defensa y promoción de los derechos humanos, y lamenta profundamente su pérdida.